Las vacantes sin cubrir reflejan un problema más profundo que afecta al trabajo, la vivienda y las expectativas de vida

Hubo un tiempo en el que el problema era encontrar trabajo. Ahora la dificultad es encontrar trabajadores. Las empresas quieren contratar y no encuentran a quién. No hablamos únicamente de ingenieros altamente especializados o perfiles tecnológicos imposibles de captar. La falta de talento se ha extendido a casi todos los sectores, desde la industria hasta los servicios, y empieza a parecerse menos a un problema coyuntural que a una grieta estructural.
Esa es una de las principales conclusiones que puede extraerse de la última radiografía laboral de Confebask, elaborada a partir de una encuesta entre 500 compañías que emplean a 35.000 personas en Euskadi. Nueve de cada diez empresas reconocen dificultades para cubrir vacantes y una de cada cuatro se ve obligada a contratar fuera de Euskadi. La explicación no cabe en un único titular.
"Cada vez importa menos el currículum perfecto y más la actitud, la capacidad de adaptación y las ganas de aprender"
Euskadi envejece y las jubilaciones avanzan más rápido que el relevo generacional. La natalidad lleva años sin garantizar una cantera suficiente y muchos jóvenes encuentran cada vez más difícil construir aquí un proyecto de vida estable. El precio de la vivienda, la dificultad para emanciparse y el aumento del coste de vida empujan a muchos a marcharse o a retrasar decisiones fundamentales.
Pero quizá el cambio más profundo sea otro. Las nuevas generaciones valoran la conciliación, la estabilidad o el sentido del trabajo de una manera muy diferente a la de sus padres. Ese cambio de mentalidad comienza también a resquebrajar otro viejo dogma. Cada vez importa menos el currículum perfecto y más la actitud, la capacidad de adaptación y las ganas de aprender. Quizá ahí exista una lección de fondo. El talento ya no se retiene únicamente con salarios competitivos. También necesita expectativas de vida. Y ese problema es bastante más difícil de resolver que una vacante.

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