La industria vasca ya puede optar a ayudas de Lakua a la inversión

Dejando a un lado la nostalgia, lo cierto es que la industria ha sido históricamente el foco de desarrollo de la economía vasca. Y, pese a la corriente incierta por la que navegamos, soy de las que apuestan por vadearla con firmeza para arribar a la costa y volver a pisar tierra firme. Sin embargo, son numerosos y diversos los astros que deben confluir si queremos rescatar aquel prestigio pasado. Lamentablemente, muchos de los obstáculos son difíciles de superar porque emanan de la propia sociedad: el inconformismo, el negacionismo, el escepticismo y otros muchos ‘ismos’ que han ido surgiendo en paralelo al desarrollo económico y la evolución intergeneracional, acentuando realidades como el absentismo y la conflictividad laboral.
Revertir esta tendencia es condición sine qua non, porque no es posible un renacimiento industrial sin un consenso social que garantice un futuro acorde con los requerimientos de eficiencia energética y sostenibilidad. Por si fuera poco, a nadie se le escapa que el enorme empujón que requiere la industria para recuperar su antiguo posicionamiento implica ingentes dosis de innovación, así como del talento capaz de descubrirlo y transferirlo al mercado tras convertirlo en una mercancía valiosa. Así, una industria fuerte no es posible sin tecnología puntera e innovadora, y ésta no es viable sin la financiación adecuada.
A pesar de la obviedad, así lo han entendido nuestros gobernantes que en el segundo año de legislatura han dado un salto en aras de recuperar el sueño industrial vasco mediante la aprobación de un Proyecto de Ley que autoriza el incremento del endeudamiento, de cara a aumentar los recursos del Instituto Vasco de Finanzas para promover inversiones en tecnología e infraestructuras científicas y energéticas. En esta línea, la colaboración público-privada avanza en una misma dirección con el propósito de diversificar, atraer y proteger el entramado empresarial. Con este objetivo, además de la creciente presencia publica en algunas empresas vascas con el fin de mantener el arraigo, el Gobierno Vasco ha iniciado el lanzamiento de varios programas de ayudas, ambiciosos desde el punto de vista cuantitativo y también cualitativo.
Es el caso de las ayudas tecnológicas a la industria materializadas en los programas Hazitek, Elkartek y Azpitek que preparan 175 millones de euros para apoyar proyectos presentados entre febrero y marzo de este año. Inyección pública Junto a estas ayudas que impulsan el desarrollo de proyectos transformadores, estratégicos y competitivos, en materia de investigación industrial, desarrollo experimental y/o infraestructuras de ensayo para fortalecer sectores tractores e impulsar el potencial tractor de otros emergentes, surge como novedad el programa Dibertsifika, que integra Gauzatu Industria e Indartu para simplificar el acceso a la financiación pública para inversiones en nuevas capacidades productivas, líneas de negocio o mercados. Según Confebask, el sector industrial será el menos dinámico, manteniendo la inversión, pero “a niveles algo más bajos que en 2025, por el fin de los fondos europeos”. Veamos si los incentivos de Lakua suavizan su efecto.

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