Madurar

Si toda crisis es de alguna forma una fuente de oportunidades, uno tiene la sensación de que las estamos perdiendo.

This is some text inside of a div block.
Javier Cortina
Socio Netmentora.
6/7/2022

Desde que hace ya unos años el señor Taleb nos alertara sobre la aparición de los cisnes negros en nuestro entorno parece que éstos se han empeñado en no dejarnos. Nos recuperábamos por fin de la crisis financiera y aparece la pandemia, y cuando empezamos a salir de ésta los desequilibrios de oferta y demanda y quizás una ambición desmedida por la descarbonización de nuestro entorno nos visitan en forma de tensiones de precios, incrementos desmesurados del coste de la energía y problemas con el suministro de materias primas esenciales.

Si toda crisis es de alguna forma una fuente de oportunidades, uno tiene la sensación de que las estamos perdiendo. Algo nos falla, y pensaba en ello mientras escuchaba hace unos días al psiquiatra Enrique Rojas hablando frente a un nutrido grupo de directivos sobre la madurez de la personalidad. Hace falta un cierto grado de madurez en nosotros mismos y nuestras organizaciones para percibir y aprovechar las oportunidades que se nos brindan. Así que me permití extrapolar sus mensajes al espacio de nuestras organizaciones.

Construir un buen barco y saber gobernarlo, mantenerlo a flote y llevarlo a buen puerto decía el ilustre profesor. Para ello es esencial empezar por conocerse a uno mismo, sin filtros, con nuestras limitaciones y aptitudes potenciales. Elegir un modelo de referencia, que nos ayude a definir el camino, una guía hacia el resultado deseado. En tercer lugar, instalarse en el hoy para mirar al futuro, no entretenerse en las heridas del pasado. Construir un proyecto coherente y realista. Para ello, sugería cuatro ingredientes clave: el amor o la construcción emocional más sólida y verdadera, el trabajo o el esfuerzo dedicado a transformar y construir, la cultura o la curiosidad por aprender y la amistad, para así hacer el camino bien acompañado.

A todo ello añadir el valor de una voluntad fuerte, la capacidad para posponer la recompensa que decía el señor Rojas, luces largas en definitiva y no las cortas con las que parece demasiadas veces tendemos a conducir nuestro destino.

Javier Cortina

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Deusto. Actualmente socio de la aceleradora Netmentora. Antes ERP, Digital and Business Transformation en Glencore y Partner de Accenture.

LegalCookiesCondicionesSuscripcionesContactoNosotros

Todos los derechos reservados Industria y Comunicación S.A.