Nunca hemos llegado tan lejos fuera de la Tierra, ni estado tan perdidos en ella como en el momento actual

Hay imágenes que funcionan como consuelo, aunque sepamos que no arreglan nada. Al ver la misión Artemis II rodear la Luna, surge casi de manera instintiva la tentación de decir “hemos vuelto”, como si ese plural tuviera un sentido compartido, como si los cuatro astronautas que orbitaban el satélite en la oscuridad del espacio viajaran como una representación digna de toda la humanidad.
Y durante unos segundos, tal vez lo creímos.
Porque hay algo indiscutible en esa escena; la capacidad humana para imaginar lo imposible y, con el tiempo, acabar construyéndolo. Esa obstinación paciente, ese conocimiento acumulado, esa precisión técnica que nos ha permitido alejarnos más que nunca de la Tierra provoca una profunda admiración, incluso una forma de orgullo. Pero la historia no está solo ahí arriba.
"Nunca hemos llegado tan lejos fuera de la Tierra, ni estado tan perdidos en ella como en el momento actual"
Mientras la misión de la NASA completaba su órbita, aquí abajo el mundo se encontraba, y se encuentra, en uno de esos momentos en los que todo parece romperse. Amenazas de destrucción, guerras que se normalizan, mercados que reaccionan con una mezcla de nerviosismo y costumbre. Una contradicción en estado puro. Arriba, la precisión, la cooperación, el dominio técnico; abajo, la incertidumbre, la ley del más fuerte, el espacio como uno de los grandes campos de batalla entre Estados Unidos y China como superpotencias. Ni siquiera el cosmos ha quedado al margen de un mundo dominado por la confrontación.
Quizá por eso la imagen del planeta azul visto desde la distancia resulta más inquietante que reconfortante. No aparece como un territorio por conquistar, sino como lo único que tenemos en la inmensidad del universo, un mundo vulnerable y finito. Visto así, desde lejos, parece que el lado oscuro no pertenece a la Luna. Esta claro que habita aquí, en la Tierra.

Todos los derechos reservados Industria y Comunicación S.A.