‘Medalla de oro’ para Eduardo Zubiaurre

Eduardo Junkera y José Miguel Ayerza ensalzaron en el Día de la Empresa de Adegi la actitud de “entrega desinteresada por el bien común” del presidente de Confebask

El presidente de Adegi en su intervención de clausura.

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ADEGI
Vicky López
San Sebastián
1/6/2022

Tras dos años de ausencia, el Día de la Empresa organizado por Adegi volvió a reunir a empresarios y representantes institucionales bajo la cubierta del edificio Tabakalera en San Sebastián. Con “cautela”, todavía afectados por el impacto del Covid, pero con la fortaleza que imprime “sentirse acompañados y compartir el camino”.

JUNKERA: "Retomar el Día de la Empresa significa que la vida que conocíamos vuelve, con todas las cautelas"

Un mensaje de unidad frente a los retos de futuro, lanzado por el presidente de Adegi, Eduardo Junkera, que constituyó el telón de fondo del encuentro empresarial. Durante la jornada, en la que también se entregan los premios anuales de Adegi, destacó el reconocimiento por parte del presidente y del director general de Adegi, José Miguel Ayerza, a Eduardo Zubiaurre, actual presidente de Confebask, y ex presidente de Adegi, retirado temporalmente de la primera línea por motivos de salud, al que dedicaron un abrazo “lleno de cariño”.

URARTE: "En la actualidad, el talento de las personas de una empresa es el petróleo del siglo XXI, no los datos"

“No tenemos instaurado el premio a la generosidad y entrega desinteresada por el bien común, pero sin duda, Eduardo sería merecedor de la Medalla de Oro”. Un deseo compartido por todos los asistentes y que dio paso a esa mirada al futuro que siempre busca el Día de la Empresa. En esta ocasión con la ponencia de Marcos Urarte, consultor estratégico y presidente de Pharos, que en primer lugar alabó el “mérito” del empresario frente a la “presión que requiere tener que pagar las nóminas todos los meses”, y desgranó los diversos frentes en los que juega la empresa, afectada en diferente medida según el sector y la región pero, en todos los casos, con la mente abierta a las oportunidades. “Estamos ante una economía dopada y maquillada por las ayudas, ICO, ERTES...” y con el enorme desafío de afrontar una “agenda medioambiental inaplazable”, señaló. “Todavía no estamos viviendo el impacto de la guerra de Ucrania” en materia de aprovisionamiento de materias primas, lo que se sumará a la actual situación de los costes de la energía, logísticos y laborales, la escasez de semiconductores, además de un inevitable incremento de tipos de interés y pérdida de valor adquisitivo.

En esta coyuntura, Urarte destacó la “extrema vulnerabilidad de nuestras cadenas de aprovisionamiento, fruto de la deslocalización y de priorizar los costes sobre otras variables”. En Europa tenemos una economía “tremendamente vulnerable”, sentenció. Y ahora se da la paradoja de que “estamos vendiendo más que nunca, pero perdiendo más que nunca”, debido a la reducción de los márgenes de rentabilidad. En este contexto, el hecho de que en el mundo “ocurran de forma simultánea realidades divergentes nos obliga a interactuar con el entorno de forma permanente”. La inteligencia de un individuo se mide por su capacidad para afrontar la incertidumbre, que exige más dosis de agilidad y flexibilidad, subrayó Urarte. Así, propuso a las empresas diseñar “un mapa de riesgos con una visión holística” y prestar atención a las señales del mercado, mirando al futuro más lejano para estar preparado ante las innovaciones disruptivas.

Afrontar los retos exige una nueva cultura de empresa

En esta misión, la labor del líder exige “entrar y salir de la pista de baile a la platea”, y aplicar una metodología de “prospectiva estratégica”. Hay que “colar el futuro en la agenda del presente, visualizarlo y fijar un sistema de alerta temprana” que de tiempo a prepararse, focalizando aquello que se puede hacer. “Cuanto más pensemos en el cliente más ganaremos con él”.

Cambiar las reglas del juego

Marcos Urarte finalizó su intervención ensalzando la importancia del “talento” sobre los datos, definiéndolo como “el petróleo del siglo XXI”, y animó a “cambiar las reglas de juego” para convertirse en una “empresa que se anticipa al cambio para estar preparado” y donde, “la cultura como negocio, competitividad y diferenciación, “cada mañana se desayuna a la estrategia”, citando palabras de uno de los padres del management, Peter Drucker. El director general de Adegi, José Miguel Ayerza, recogió el guante de Urarte asumiendo que “ahora nos toca a hacer los deberes”, no sin antes hacer entrega de los premios y reconocimientos que Adegi otorga a las empresas guipuzcoanas en materia de sostenibilidad, Nueva Empresa y Nueva Cultura de Empresa, que recayeron en Plastigaur, Multiverse y Frigolan. El acento institucional de la jornada vino de mano del Diputado General de Gipuzkoa, Markel Olano, que agradeció la labor de los empresarios por “mantener la inversión y aumentar el empleo”, animando a todos a mirar al futuro en colaboración. El presidente de Adegi, Eduardo Junkera, clausuró el Día de la Empresa, recalcando que “sin empresas no hay empleo, ni bienestar, ni sociedad”. “Vivimos el entorno más incierto y complejo en décadas. Afrontar los retos requerirá la transformación de la cultura y del estilo de liderazgo de nuestras empresas”. Y concluyó, “la persona que lucha un día es buena, pero la que lo hace toda su vida es imprescindible”.

Una buena encuesta empañada por la rentabilidad industrial

La encuesta trimestral de coyuntura de Adegi ha arrojado unos buenos resultados, pero con un horizonte “más incierto y complejo”, en palabras del presidente de la asociación, Eduardo Junkera. Esta sensación agridulce la subrayó al afirmar que “el 87 por ciento de las empresas considera que la situación del mercado es de normalidad o reactivación”, pero “el escenario se ha torcido, y a peor”. Las preocupaciones de las empresas son: “el abastecimiento y precio de las materias primas, que afecta al 81 por ciento de las empresas -el nivel más alto en la historia de esta encuesta-, pero con un peso del 100 por ciento en las de construcción, un 91 por ciento en las industriales y un 49 por ciento en las de servicios”.

Salarios y materias primas

La incertidumbre también se extiende por “los incrementos de los salarios, que suponen un problema para el 46,5 por ciento”; y por “el descenso en la rentabilidad de las ventas, que señalan un 36 por ciento”. En este caso, el 55,5 por ciento de las empresas asegura que “su rentabilidad ha disminuido”, un 57,5 por ciento de las industriales y un 63,5 por ciento de las constructoras. Junkera se mostró preocupado porque “las rentabilidades y márgenes de hoy son las inversiones de mañana y el empleo del futuro. Por tanto, si continúa el deterioro, las empresas pueden tener serios problemas de sostenibilidad a corto y medio plazo y el empleo se podría ver afectado”. Otros aspectos destacados de la encuesta es el aumento del nivel de pedidos en un 1,6 por ciento sobre el trimestre anterior, con un 72,5 por ciento afirmando contar con un nivel normal o alto. Igualmente, la utilización de la capacidad se posicionó en la cota más alta desde septiembre de 2019, el 84,5 por ciento (95% en construcción y 83,5% en industria). Respecto a los próximos meses, aumenta el pesimismo: “Al principio de año el 92,5 por ciento peveían una situación de normalidad o reactivación, porcentaje que cae al 86,5 por ciento”. Una situación que evidencia, en palabras de Junkera, que “las empresas guipuzcoanas resisten, de momento”.

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