Azterlan reforzará capacidades en su plan estratégico a 2025

Apostará en esta nueva etapa por el hidrógeno, la energía, la economía circular, la inteligencia artificial y la fabricación aditiva

Garikoitz Artola, director general de Azterlan.
Ainara Lozano
Durango
November 1, 2021

Azterlan se encuentra en fase de reflexión para la configuración y lanzamiento de su próximo plan estratégico 2022-2025, un momento en el que ante “la incertidumbre generada por factores como el incremento del precio de la energía, el alza de las materias primas y la pandemia, es tamos sentando las bases para acometer este nuevo plan de acción”, si bien “tenemos claros algunos de los retos que vamos a afrontar” según explica su nuevo director Garikoitz Artola. Y es que dentro de las transiciones tecnológica-digital, energético-climática y socio-sanitaria, “vamos a seguir desarrollando la imprescindible aportación de los materiales metálicos”, manteniendo la metodología de trabajo que han seguido hasta ahora como puente entre la ciencia más básica y la industria.

Dentro del sector de automoción, el centro metalúrgico se enfocará en la estructura del vehículo eléctrico, ya que, como matiza Artola, “plantea nuevos retos al modificar su estructura mecánica, distribución de masas y materiales frente al vehículo de combustión”. Al mismo tiempo, comenzarán a dar sus primeros pasos en todo lo relativo a las propiedades magnéticas y eléctricas de sus materiales, ya que hasta la fecha se han centrado en sus propiedades mecánicas y la corrosión.

«Vamos a seguir desarrollando la imprescindible aportación de los materiales metálicos»

Azterlan tampoco dejará de lado al hidrógeno. “Hay bastante incertidumbre sobre cómo se va a materializar todo este cambio al vehículo eléctrico, por lo que estamos atentos a ver qué sucede”. Aunque en el caso de utilizar el hidrógeno como combustible en sí mismo, el centro ya trabaja en cómo puede afectar este elemento químico a los materiales con los que está en contacto. Se trata de una línea de trabajo en la que lleva varios años trabajando, abordando la fragilización por hidrógeno, es decir, en el propio uso del H2 y en todos los elementos de transporte, así como explorando su almacenamiento a alta presión y a temperaturas criogénicas. Además, Artola avanza que, “si vamos a pasar realmente a una economía del hidrógeno, se necesitará una fuente de agua potable, que van a ser las desalinizadoras, consumidoras intensivas de componentes metálicos” para las que están desarrollando soluciones.

En el ámbito de la Industria 4.0, y más concretamente en la digitalización, Azterlan continuará su apuesta por la Inteligencia Artificial aplicada a las tecnologías de transformación, pero con conocimiento experto. Entienden que al conocer completamente los procesos metalúrgicos, los productos, las aplicaciones y las propias aleaciones, “se consiguen, de este modo, resultados más rápidos y eficientes y un menor coste computacional, además de poder trabajar en tiempo real”, asegura Artola. “Para nosotros, el proyecto ideal es el que, a partir del dato, puedes tomar la decisión”.

FABRICACIÓN ADITIVA

La fabricación aditiva es otro de los ámbitos que impulsarán, centrándose en los procesos Direct Energy Deposition (DED). Dentro de la estrategia de colaboración que promueven, su propósito es aportar su know how y buscar un partner que desarrolle sus procesos, un campo en el que han dado un salto cualitativo con la creación este año de la compañía Meshind, una spin off de Estampaciones Durango y Azterlan para la fabricación de componentes a través de la tecnología Laser Cladding. En este ámbito, contemplan un campo de desarrollo de materiales muy atractivo en las conocidas como aleaciones de alta entropía y aleaciones multicomponente, ya que ofrecen propiedades avanzadas a costa de una baja conformabilidad, convirtiéndolas en candidatas para procesos de DED.

«Se trata de buscar una estructura de circularidad para dar salida a todos los residuos»

En el sector energético y off-shore, Azterlan proseguirá trabajando en temas de corrosión y oxidación en caliente de los materiales, mientras que en el paradigma de la economía circular se centrará en la recirculación de los residuos de las fundiciones. Junto a Betsaide, han comenzado a trabajar en el tratamiento de arenas de fundición, a la vez que estudian el aprovechamiento de las escorias como acumuladores de calor. Sin embargo, Artola advierte de que, desafortunadamente, “no va a haber una sola solución, por lo que se tratará de buscar una estructura de circularidad para dar salida a todos los residuos”.

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