El desafío como oportunidad

Los clústeres sectoriales vascos hacen balance de un 2022, no tan malo pese a la coyuntura adversa, y encaran 2023 en busca de un talento capaz de aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología y el cambio climático

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Y el Mejor Empresario Vasco del Año 2021 es...
REGISTRO

ENCUESTA

Pese a la ralentización de la recuperación en el último tramo de 2022 y la cautela con la que enfilan el nuevo año, los clústeres vascos ponen a prueba su capacidad de adaptación para afrontar los próximos desafíos y las oportunidades en un contexto económico que exige invertir con anticipación y responder de inmediato.

1. ¿Cómo valora la evolución de la actividad de los sectores implicados en el clúster en 2022?

2. ¿Qué perspectivas barajan las empresas del cluster para el próximo ejercicio 2023?

Tomás Iriondo - Gaia

La evolución de las cadenas de valor de la oferta es positiva, puesto que la transición digital-tecnológica ha hecho que realmente los mercados (los distintos sectores industriales y de servicio), valoren y prioricen su compromiso con la evolución de la transformación digital y el desarrollo tecnológico. Esto ha propiciado que se ponga en valor toda la oferta que nuestro sector tiene, manteniendo el crecimiento positivo en 2022, pese a la coyuntura adversa que estamos viviendo (inflación en el coste de los componentes y consumibles, ruptura de suministros de chips y semiconductores, y limitación en la contratación de perfiles especializados), que son los principales ejes limitantes. El factor de oportunidad que se nos presenta ahora es que toda la dotación de inteligencia a dispositivos, a procesos, servicios, activos e infraestructuras, requiere de un desarrollo, tanto en lo que respecta a hardware como al software, y este reto conlleva crecimiento en actividad de investigación, desarrollo, innovación y puesta en el mercado de nuevos modelos de negocio basados en la Economía del Dato … “está por crearse todo un nuevo modelo económico”.

Tomás Iriondo, Gaia
Tomás Iriondo, Gaia.

Además de esto, quiero resaltar por su importancia que esta visión de una oferta industrial más tecnificada está permitiendo lanzar proyectos piloto y colaboraciones dentro de las cadenas de valor de los propios sectores; proyectos que vienen a reforzar de nuevo la inversión en ciencia, tecnología, y el desarrollo de soluciones de vanguardia. Como ámbito de mejora, y analizando la evolución de 2022, se mantiene el foco en todo lo que se refiere a la adecuación de los perfiles profesionales a la demanda evolutiva que estamos experimentando. Sigue incrementándose el ‘gap’ respecto a los perfiles de especialización que el sector requiere, y que en la actualidad cuesta mucho encontrar, factor agudizado por una inflación, de 2 dígitos anuales, en dichos perfiles profesionales. Esto sigue requiriendo de reforzar las líneas de trabajo enfocadas a la capacitación de competencias digitales en las personas, y el desarrollo de perfiles de alta especialización.

"Se mantendrá la tracción del mercado respecto a las soluciones digitales"

Además del talento, como áreas de trabajo prioritarias están: el reforzar la cadena de suministros (tanto de chips como de semiconductores), el acceso a dispositivos tecnológicamente avanzados (tecnologías disruptivas), y el desarrollo de normativas y sistemas que garanticen el despliegue del dato, la ciberseguridad y la inteligencia artificial, en los sectores industriales y de servicios. Las perspectivas siguen siendo positivas. Se prevé se mantenga la tracción del mercado respecto a las soluciones digitales, tanto de hardware como de software, que el sector ofrece. Además, estas demandas de mercado se verán previsiblemente reforzadas con el uso de fondos Next (bajo el paradigma de la digitalización), para lanzar proyectos piloto, nuevas infraestructuras de apoyo a la digitalización, nuevas metodologías de trabajo en torno a la economía del dato, y el acceso o transferencia a tecnologías disruptivas, como pueden ser la computación cuántica. En 2023, las organizaciones también van a concentrar gran parte de su tiempo en captar, generar y retener el talento, dado que se prevé se incremente el gap existente entre oferta y demanda. Además, el próximo año va a requerir el desarrollo de nuevos ecosistemas que den respuesta a los retos de la transición digital en pequeñas y medianas organizaciones, y nuevos ecosistemas que ayuden a interpretar la transición energético-climática y la socio-sanitaria.

Todo ello repercutirá, previsiblemente, en que seguiremos en la senda del crecimiento, y en la consolidación de un sector de referencia internacional.

Leire Aldabaldetreku - Habic

El año 2022 ha sido un año positivo en el sector del equipamiento y mobiliario del País Vasco en cuanto a la demanda y ventas, no tanto en la parte de márgenes. Durante el primer semestre del año las ventas experimentaban una evolución positiva, y en el segundo semestre ha continuado esa tendencia, aunque en algunos subsectores se aprecia cierta ralentización a partir del mes de octubre, sobre todo en el subsector de hogar. El 2022 ha destacado por la reactivación del mercado interior en todos los subsectores en el primer semestre y el buen comportamiento de los mercados exteriores, sobre todo en el segundo semestre. La previsión de ventas totales del sector del año 2022 se espera sobre un 4 o 5 por ciento superiores a 2021, que superaron los 1.500 millones de euros.

De la facturación total, el más del 40 por ciento corresponderán a mercados de exportación. Estas cifras son algo superiores a las ventas prepandemia, por lo que el nivel de actividad del sector es positivo. Debido a la falta de suministros de materias primas, sobre todo en la primera parte del año, y a los retrasos en los transportes, las empresas en algunos casos no han podido cumplir expectativas de ventas. El principal problema en estos momentos para las empresas tiene que ver con la degradación de sus márgenes comerciales debido a los incrementos de costes (energía, materias primas, transporte) y la inflación. Es complicado repercutir al mercado todos los incrementos de costes soportados por las empresas, por lo que se aprecia una merma en los márgenes comerciales. El hecho de que las ferias internacionales se hayan reactivado en 2022, sobre todo en el segundo semestre, ha ayudado también a reactivar las ventas y recuperar actividad que no se podía realizar por otros formatos alternativos (online).

Leire Aldabeldetreku - Habic
Leire Aldabeldetreku - Habic

En cuanto a las exportaciones, el incremento en exportación se espera sea entre el 6 y el 8 por ciento, destacando la reactivación del mercado de Europa. El sector da empleo a 6.150 personas y ha habido un ligero incremento del empleo durante el año 2022. Se está identificando escasez de mano de obra en ciertos puestos específicos, que se sigue acentuando en el segundo semestre del 2022. Las previsiones para el 2023 no son muy optimistas para las empresas. En el último trimestre se nota una desaceleración en la captación de proyectos de equipamiento, por lo que se espera una ralentización de la actividad en el 2023 en todos los subsectores, pero sobre todo en el subsector hogar y de grandes superficies. El incremento de tipos de interés tampoco presagia buenas perspectivas ya que el consumidor final se retraerá de realizar inversiones en el equipamiento del hogar. En los subsectores de equipamiento profesional-contract, las previsiones son algo más positivas, ya que hay una tendencia constante en la ejecución de proyectos, sobre todo en el subsector hotelero y hostelería.

Se espera una ralentización de la actividad sobre todo en hogar y gran superficie

En el mercado nacional, debido a las elecciones municipales de mayo, se notará una ralentización en los concursos públicos de equipamientos de espacios y edificios (bibliotecas, edificios públicos, polideportivos, y similares), que esperamos se reactive en el segundo semestre del año 2023. De cara a los mercados de exportación la incertidumbre global también afecta a las decisiones de ejecución de proyectos de equipamiento, sobre todo por la situación de Ucrania. Una de las preocupaciones del sector seguirá siendo tanto el incremento del precio de las materias primas, como la falta de suministro, los costes energéticos y del transporte que afectan directamente a los márgenes comerciales de las empresas, y las consecuencias de la alta inflación que generan una merma significativa en los márgenes comerciales, afectando a incrementos salariales. De la evolución de la guerra en Ucrania dependerá la evolución de las ventas en los mercados internacionales.

Otra de las principales incertidumbres para las empresas en el 2023 seguirá siendo la relacionada con la captación de talento, que se está dificultando año a año. Desde finales del año 2021 Habic cuenta con un Aula Empresa en la Escuela de Arquitectura de la UPV con el objetivo de poder estar más cerca de los alumnos técnicos con los que poder contar en el futuro para las empresas y el sector.

Inés Anitua - Acicae

Estaba previsto que el 2022 fuese un año de transición y recuperación para el sector de automoción, donde alcanzásemos cierta estabilidad tras la pandemia. Estas previsiones se vieron afectadas por la guerra en Ucrania, con las desgracias humanas, impacto económico directo a Ucrania y Rusia e indirecto en todo el mundo, cadena de suministros afectada, etc. Aun con todo, los resultados de 2022 serán positivos, según las estimaciones avanzadas. Las perspectivas para 2023 son difíciles de apuntar por el nivel de incertidumbre, pero queremos ser relativamente optimistas. Creemos en la importancia de seguir desarrollando nuestras capacidades de adaptación, ya que la inestabilidad se ha convertido en una constante. Por eso, esperamos acabar también en positivo.

Inés Anitua - Acicae
Inés Anitua - Acicae

Xabier Ortueta - AFM

En máquina-herramienta, comenzábamos el año con una buena cartera de pedidos, aunque distribuida de manera desigual entre el arranque (que había registrado un buen año en general y un récord en el fresado) y la deformación (que crecía de manera insuficiente, tras dos años duros). El escenario presentaba mucha incertidumbre, una alta inflación (el año cerró con un 6,5%), que afectaba de manera decisiva a materias primas y energía, y escasez de ciertos componentes, sobre todo electrónicos. Y en el momento en que la pandemia comenzaba a darnos una tregua, saltó la guerra de Ucrania, que desde la perspectiva económica agudizaría todos los problemas que arrastrábamos. Adicionalmente la quiebra de las relaciones comerciales con Rusia, afectaba a inversiones en el país y a algunos pedidos en curso, que hubo que reconducir. El panorama no pintaba nada bien, y creo que todos hemos sentido vértigo en algún momento del año pensando que entrábamos directamente en una nueva crisis.

Somos moderadamente optimistas en el medio plazo

La realidad es que, en general, y pese a las enormes dificultades y a sufrir una caída de los márgenes, hemos cerrado un buen año de captación, y con un comportamiento de la deformación mucho mejor. Las herramientas de mano, en un escenario industrial similar al descrito anteriormente, repetirán aproximadamente cifras de 2021, aunque el año ha ido claramente a menos según se acercaba a su final. En el caso de los mecanizados, ha sido un año de buena actividad en general, y marcará un crecimiento robusto. El sector aditivo, que avanza a buen ritmo, todavía necesita crecer en volumen absoluto, y seguir demostrando las capacidades y aplicaciones de unas tecnologías con mucho potencial. En el caso de la automatización y robótica, aunque carecemos de cifras concretas (STECH todavía no ha cumplido un año desde su creación), hemos construido ya un núcleo fuerte con 85 empresas asociadas, que nos indican que el año ha resultado vibrante. En 2023, en el caso de las máquinas arrancamos con buena cartera, lo que es una garantía para el primer tramo del año, y para mantener buenos niveles de facturación. Sin embargo, vemos que la captación está comenzando a ralentizarse, y prevemos una caída en torno al 15 por ciento en 2023.

Xabier Ortueta, AFM.
Xabier Ortueta, AFM.

Nuestros indicadores de prospectiva apuntan a un comienzo de la recuperación hacia finales de año. Pensamos que la reestructuración de las cadenas de suministro y el “friendshoring”, pueden generar interesantes inversiones en bienes de equipo. Además, nuestro posicionamiento en los sectores de energía, automoción o aero también nos invitan a creer en nuevas oportunidades. El resto de sectores, cuya captación tiene periodos de maduración más cortos, muestran cierta preocupación acerca de cómo puede terminar de afectarles la ralentización de la economía en el corto plazo. En todo caso, y aunque hemos de ver cómo terminamos de aterrizar los parámetros de inflación y tipos de interés, somos moderadamente optimistas en el medio plazo.

Iñaki Ugarte - Cluster del Papel

El año 2022 ha tenido dos partes bien diferenciadas en lo que respecta a la situación del mercado. Una primera, hasta verano, con una demanda que tiraba, por lo general, muy fuerte. Y una segunda, en la que se ha dado un brusco frenazo hasta implicar paradas de máquinas y estudios de aplicación de ERTE’s. En cualquier caso, todo el año nos hemos mantenido en niveles récord de precios energéticos (gas y electricidad) y de materias primas (madera, pasta de papel, químicos, …), además de otros precios como el transporte y otros suministros auxiliares. A pesar de que se traslada en muchos casos que los incrementos de costes se derivan de la invasión de Ucrania, lo cierto es que estos se vienen produciendo, al menos desde mediados de 2021 con lo que llevamos un periodo muy largo de costes desorbitados que minan la rentabilidad de las empresas. Si bien se han ido practicando incrementos de precios para intentar compensar los extraordinarios incrementos de costes, no siempre se ha conseguido, induciendo a algunas empresas a entrar en pérdidas.

Preocupa el fuerte aumento de todos los costes para las empresas en 2023
Iñaki Ugarte, Clúster del Papel.
Iñaki Ugarte, Clúster del Papel.

Por otro lado, a pesar de que las instituciones han puesto en marcha programas de ayudas a la industria, estos no han representado más que una muy pequeña ayuda frente a las necesidades generadas por una situación extraordinariamente compleja y negativa. Así, 2022, para el sector ha sido un año complicado lo que se ha visto reflejado en un enfriamiento de algunas inversiones con lo que ello implica para los proveedores de bienes de equipo y equipos auxiliares. Lo cierto es que la visibilidad de cara a 2023 es casi nula. Contamos con un escenario de precios energéticos y de materias todavía muy alto, además de con una inflación elevada. Los costes de personal en las empresas se van a elevar de forma notoria, tanto por la aplicación del IPC como el incremento de la base máxima de cotización a la seguridad social.

Además, se afrontan otros fuertes incrementos de costes derivados de la nueva tarificación del canon del agua, el nuevo impuesto de depósito en vertedero o los derechos de emisión a precios muy elevados. Respecto al mercado, es difícil evaluar qué parte de la caída de la demanda vivida en la 2ª mitad del año se debe a un retroceso real de la actividad o a una regulación de stocks en toda la cadena de suministro. Finalmente, debido a la situación de los mercados energéticos y a las nuevas regulaciones, la compra, tanto de electricidad como de gas, y la gestión de las cogeneraciones se han transformado en gestiones de aun mayor complejidad para intentar reducir de alguna forma el impacto negativo de los altos precios energéticos existentes. En esta tesitura, las empresas afrontan 2023 con gran incertidumbre y preocupación.

Idoia Muñoz - Basque Health Cluster

Es un sector que tiene claramente un peso creciente en la economía vasca, en su tejido industrial, de investigación y de tecnología. El sector empresarial de la salud en Euskadi genera ya más del 2,5% del PIB vasco, con incrementos en su facturación en 2022, donde las exportaciones han vuelto a tener un peso significativo. Se han generado nuevos empleos en el sector, hasta sumar una fortaleza de alrededor de 10.000 profesionales. Un empleo, además, con un elevado nivel de especialización y profesionalización. Cada uno de los ámbitos de la salud tiene sus propios retos para 2023 pero en todos ellos la innovación es clave y ese será uno de los mayores activos para este año.

En todos los retos del sector la innovación es clave
Idoia Muñoz, Basque Health Cluster.
Idoia Muñoz, Basque Health Cluster.

En cualquier caso, ahora mismo, uno de los mayores retos a los que se enfrentan nuestras empresas, al igual que el resto de empresas del sector en el resto de Europa, es la implantación de los sistemas de calidad, certificaciones y regulatoria que exigen las agencias de medicamento y productos sanitarios (AEMPS, EMA, FDA…). La entrada en vigor de los nuevos Reglamentos europeos 2017/745 (MDR) y 2017/746 (IVDR) y el cumplimiento de las exigencias para la certificación bajo los mismos suponen muchas dificultades para las empresas que fabrican MDs e IVDs en Europa. Por una parte, el proceso de certificación requiere de unos plazos estándar muy largos. Por otra parte, hay una escasez de Organismos Notificados acreditados bajo el MDR y el IVDR. Todo esto conlleva una grave situación de colapso en la certificación, imposibilitando la comercialización de muchos productos ya que las empresas del sector no pueden adquirir el marcado CE a tiempo.

Asimismo, la disponibilidad de una plataforma de ensayos/certificaciones cercana y adecuada al perfil de nuestra industria, la colaboración más ágil con los validadores sanitarios y el apoyo económico son fundamentales para que nuestras empresas consigan llegar a mercado en tiempo y forma. Adicionalmente, poder vender nuestros productos a nuestro cliente potencial más importante, como es Osakidetza, también es una asignatura pendiente, por lo que esperamos seguir colaborando y buscando alianzas con el Gobierno Vasco, fortaleciendo la industria de Km 0 a lo largo de 2023.

Ana Villate - Hegan

Si hablamos de evolución, no podemos dejar de remontarnos hasta el origen del Cluster ahora que acabamos de cumplir 25 años. La historia del sector aeroespacial vasco se remonta al año 1966, cuando la compañía Sener firma sus primeros contratos en el área espacial. Por su parte, en 1986, Gamesa (hoy Aernnova) firma el primer contrato con Casa (hoy Airbus) para el suministro de piezas estructurales en composites. Y en 1988 se crea la sociedad ITP (Industria de Turbopropulsores) con el fin de poder fabricar la tobera del motor EJ200. Ese es el germen de nuestro Cluster y de sus tres socios fundadores. En 1997, el 5 de diciembre, se crea la Asociación- Cluster Hegan, siendo el primer cluster regional en el estado del sector. Desde aquel día, el Cluster no ha parado de crecer en socios, empleos y facturación; hasta el colapso pandémico de 2020, doblaba esas cifras cada década. Volviendo al presente, 2022 ha sido el segundo año de duro esfuerzo por parte de los miembros de Hegan de reponerse tras ese colapso.

El trabajo ha estado encaminado a prepararse para el esperado aumento de producción manteniendo la posición en el mercado y la protección del empleo cualificado; y a diversificarse hacia otros nichos y sub-segmentos a los cuáles los socios de Hegan son capaces de acceder por capacidades, tecnologías, medios y certificaciones: medios y certificaciones; desarrollo de proyectos a largo plazo como la aviación cero emisiones, en algunos casos más a largo plazo como la aviación propulsada por hidrógeno, y posicionaren otros más a corto y medio plazo como la aviación eléctrica e híbrida; y, por destacar, la buena marcha del sector del Espacio, que no se ha visto tan afectado y continúa con unas buenas perspectivas en cuanto a crecimiento. 2023 parece que sigue siendo un año de recuperación paulatina a niveles de tráfico aéreo pre-pandemia que se traducirá en una vuelta a la recuperación de la industria en 2024 para los aviones de pasillo único, y una recuperación posterior 1 ó 2 años para los de doble pasillo o largo recorrido.

Ana Villate, Hegan.
Ana Villate, Hegan.

El mundo está cambiando y con él los clientes, los programas y los proyectos… Seguir diversificando a otros nichos y segmentos a los cuáles los socios, como he dicho, están sobradamente preparados para afrontar; continuar la recuperación de las cuotas de mercado perdidas durante la crisis; adecuarse a las exigencias de los clientes y de la sociedad y al entorno socioeconómico que vivimos (crisis energética, encarecimiento de materias primas, tensiones en la cadena de suministro en algunos países…); serán los desafíos de este año que comienza.

Para ello, y por la importancia y peso en el tejido industrial, tecnológico y científico vasco que supone este sector (ya que es inductor y vector de transferencia tecnológica a otros sectores, es fuente de creación de riqueza y valor para la sociedad, y es generador de empleo capacitado y de calidad), la inversión en I+D es clave para mantener y aumentar la posición en el mercado y poder dar respuesta a las exigencias de los clientes, de los usuarios y de la sociedad. También contar con personas capacitadas (talento) con perfiles más versátiles, tanto en capacidades tecnológicas como en otras aptitudes transversales, imprescindibles para trabajar en un sector y en un mundo cada vez más colaborativo, inclusivo, sostenible y global será básico. Y ayuda y apoyo firme de las administraciones, imprescindible, en estos momentos de cambios tecnológicos disruptivos, no sólo para nuestro sector, sino para revertir en la sociedad las soluciones medioambientales que desde nuestro cluster desarrollaremos.

Olga Martín - Aclima

En un contexto internacional acosado por varias crisis de importancia global (crisis humanitaria, climática, energética, comercial,…) y aún convaleciente de los efectos negativos que la pandemia de la COVID-19 tuvo a nivel socioeconómico, nos encontramos con un sector medioambiental competitivo con capacidad de crecimiento y generador de empleo, gracias a la tracción que están ejerciendo las políticas de la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo y a las capacidades de los profesionales, empresas y organizaciones que conforman el sector medioambiental vasco que pueden apoyar al resto de sectores económicos a desarrollar una transición ecológica posibilista. En este sentido, destacar los procesos de hibridación con otros sectores económicos: papel, acería, fundición, salud, energía, alimentación, construcción, cultura, movilidad, entre otros, con el fin de poner a disposición el conocimiento y experiencia del sector ambiental al resto de sectores con el objeto de aumentar su competitividad.

El sector ambiental es una de las piezas clave para articular la recuperación
Olga Martín, Aclima.
Olga Martín, Aclima.

También son reseñables las iniciativas Basque Environment 4.0 y Red Aclima EBAN, Green Investment. La primera ha sido reconocida como Mejor Práctica en Twin Transtion por la Unión Europea y tiene como objetivo promover proyectos de innovación relacionados con la twin transition, verde y digital. Estamos trabajando en identificar y acercar al sector ambiental nuevas tecnologías susceptibles de contribuir a mejorar su eficiencia y su impacto en el entorno y, especialmente, en dos ámbitos: Digitalización de la Ecoindustria (plantas/ infraestructuras) para mejorar sus procesos y productividad. E Integración de herramientas 4.0 para el desarrollo de servicios avanzados en medio ambiente. A modo de resumen desde Aclima venimos trabajando de forma prolongada en clave de colaboración, tanto interna como externa, y en el desarrollo de nuevas alianzas estratégicas que nos permitan no solo crecer como sector, sino también ser más competitivos e innovadores en cuanto a nuevos productos y servicios. Nos encontramos ante un cambio de paradigma, en el que el sector ambiental es una de las piezas clave para articular la recuperación actual y crear la resiliencia necesaria para hacer frente a los retos del futuro. Y es que el reciente compromiso de la UE en materia de medio ambiente través del Green Deal puede considerarse como uno de los momentos históricos para nuestro sector, con una batería de medidas de todo tipo –legales, financieras, de planificación, sociales…– sin parangón.

En este contexto, se crea un escenario lleno de oportunidades desde la perspectiva de inversión en nuevos proyectos e I+D+i y de la generación de nuevas alianzas estratégicas. Seguiremos trabajando con un firme compromiso por buscar nuevos instrumentos de financiación y subvención que permitan desplegar nuevos proyectos de innovación, adoptar tecnologías verdes y 4.0. Paralelamente a lo anterior, no perderemos de vista el talento, pasando de un enfoque defensivo a un enfoque proactivo de atracción y colaboración con agentes clave para su desarrollo. Un enfoque que también aplicaremos en cuanto a la creación de nuevas empresas, apoyando el emprendimiento del sector y siendo proactivos ante las nuevas oportunidades empresariales en el ámbito medioambiental. Unas oportunidades que surgen cada vez con mayor asiduidad, en un contexto económico en el que se demanda invertir con anticipación, detectar temprano y responder de inmediato para posicionaren se en el mercado. Otra de nuestras principales labores seguirá siendo la defensa de los intereses del sector ambiental, tanto a nivel económico como político y legislativo.

Fernando Zubillaga - Clúster Movilidad y Logística Euskadi

El sector de la Movilidad, Logística y Sistemas Inteligentes de Transporte que agrupamos bajo nuestro Clúster es uno de los que más rápidamente están evolucionando en los últimos años, impulsado por diferentes factores. Por un lado, por las oportunidades que proporcionan la digitalización y la tecnología. Por otro, por la creciente concienciación respecto a seguridad, transición energética y cuidado del Medio Ambiente. A ello se suman, además, las nuevas demandas del mercado, muy especialmente las derivadas del ecommerce y la denominada nueva movilidad -compartida, cooperativa, micromovilidad, cero emisiones…-. No obstante, la situación que atravesamos como consecuencia de la pospandemia y de la guerra de Ucrania son factores de incertidumbre que se han dejado sentir, tanto en cuanto a facturación -sin recuperar la situación prepandemia pero con cifras que indican el fin de la tendencia bajista-; como respecto a la pérdida de inversión en I+D. Pese a ese contexto, los asociados al Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi suponen un 15% del PIB de Euskadi e invierten un 3,3% en innovación, lo que refleja su fortaleza respecto al conjunto industrial del territorio y la apuesta por mantenerse a la vanguardia en el sector.

Digitalización, sostenibilidad y seguridad son las tendencias
Fernando Zubillaga - Clúster Movilidad y Logística Euskadi
Fernando Zubillaga - Clúster Movilidad y Logística Euskadi

Difícil responder a las perspectivas para 2023 a tenor de los acontecimientos de los últimos años. Confiando en que vayamos superándolos, digitalización, sostenibilidad y seguridad son tendencias ineludibles no sólo para el sector, sino para nuestro modelo social. Así, todas las administraciones, sean internacionales o regionales, están volcadas en programas para impulsar esa transición hacia las cero emisiones, un objetivo en el que nuestro sector está especialmente involucrado. En Movilidad, en Euskadi estamos liderando apuestas en torno a la electromovilidad, con agentes referentes en materias como fabricación de vehículos limpios, visión e inteligencia artificiales, automatización, sensórica… y con los tres territorios impulsando laboratorios de pruebas o polos industriales sectoriales como Mubil. Respecto a la Logística, a lo anterior añadimos robótica y trazabilidad, que están transformando la gestión de la cadena de suministro, con una creciente atención a la distribución y el uso de energía limpia o de nuevos modelos de reparto urbano. Los avances tecnológicos de nuestro sector y su aplicación, en forma de productos, soluciones y servicios, contribuyen a mejorar la eficiencia del transporte de personas y bienes, a mejorar la seguridad y, en definitiva, a una movilidad más sostenible. Además, no hay que olvidar que Movilidad y Logística constituyen un sector esencial para la sociedad en la medida en la que garantiza a las personas la circulación y el acceso a bienes y servicios; y en el ámbito económico, permite a la industria vasca competir en el mercado global asegurando la eficiencia en el aprovisionamiento, gestión y distribución de sus productos.

Jon Ansoleaga - Eraikune

2022 iba a ser el año de la recuperación, pero el alza de las materias primas, la crisis energética y la subida de la inflación y de los tipos de interés han reajustado nuestras expectativas. Aun así, 2022 ha sido un buen año para la industria de la construcción. La industria europea de la construcción ha cerrado el ejercicio 2022 con un crecimiento del 3,0%. Es un resultado que podemos calificar de satisfactorio teniendo en cuenta que, antes del conflicto bélico de Ucrania y el inicio de la crisis energética, se preveía un crecimiento del 3,6%. En lo que se refiere a nuestro territorio, podemos atestiguar que el volumen de negocio de la construcción vasca ha superado a la del ejercicio 2021. Un progreso que constata el último informe elaborado por Eustat, Instituto Vasco de Estadística: la actividad de la construcción en el último trimestre ha sido un 11,5% superior a la observada el mismo trimestre del año anterior. Además, en relación con el trimestre precedente, la actividad ha aumentado un 3,2%. Asimismo, los datos de empleo del 2022 arrojan cifras que mejoran las del año que le precede. Y es que, durante los tres primeros trimestres del 2022, el personal ocupado en construcción supera en un 1,6% al observado en el 2021.

Es importante abordar el reto de la rehabilitación con una mirada integral

Con estos números, y a pesar de que la subida de los costes de materiales afecta considerablemente a empresas y existe una ralentización en la reforma y la rehabilitación, la construcción vuelve a reclamar su relevancia dentro de la economía vasca. Los costes de la construcción en España se han incrementado significativamente desde enero de 2022 y las señales de moderación son todavía muy tímidas. Un alza que se inició por la fuerte reactivación de la demanda global ante la reapertura de la economía tras la crisis sanitaria, y que se acentuó con el estallido del conflicto bélico de Ucrania. De acuerdo con los datos publicados por el Ministerio de Fomento, en mayo del 2022, el coste de los materiales de construcción se situó en un 38 % por encima de los niveles del 2020.

Jon Ansoleaga - Eraikune
Jon Ansoleaga - Eraikune

Desde Eraikune ponemos en valor el esfuerzo colectivo que está llevando a cabo el conjunto de construcción vasca frente a la subida de precios sin precedentes que afecta considerablemente a la producción en curso de las empresas, tanto en el ámbito de la edificación como en obra civil. Las empresas vascas han aumentado sus esfuerzos de manera exponencial creando alianzas comerciales e implementando procesos de trabajo en términos de digitalización, operaciones dirigidas a minimizar impacto y refuerzo de la interlocución con el usuario final. La industria de la construcción está en un momento de transformación que abarca aspectos claves como la sostenibilidad, la digitalización, la industrialización o la profesionalización de la mano de obra. La rehabilitación energética de edificios será una prioridad para cumplir con los objetivos europeos en materia de eficiencia y seguridad energética. Y es que más de un 60% de los edificios en nuestro territorio tienen más de 40 años. Esto supone certificados energéticos con clasificaciones ineficientes, consumos energéticos elevados y ausencia de confort en nuestros hogares El Departamento de Planificación Territorial, Vivienda y Transportes del Gobierno Vasco ha firmado, junto a más de 80 organizaciones, el Pacto Social por la Vivienda, en el que se plantea que en el horizonte de quince años se logre rehabilitar anualmente el 3% de los edificios, frente al 1,5% actual, lo que implica reformar 350.000 hogares en ese plazo –una de cada tres construidas, aproximadamente-.

Los objetivos, en términos de rehabilitación energética, son similares a los que fija la Unión Europa, la cual, a través del European Green Deal, establece la necesidad de renovar los edificios tanto públicos como privados a un ritmo del 2- 3% anual para poder cumplir en 2050. De ahí la importancia de que abordar el reto de rehabilitación con una mirada integral que dé respuesta a las necesidades de la sociedad y al desarrollo del sector de la construcción. Sin duda, los fondos europeos Next Generation son una oportunidad única para impulsar la cultura de la rehabilitación en nuestro territorio. Nos encontramos en un momento histórico para incidir en los entornos urbanos y redefinir nuestras ciudades, pero, para lograrlo, hemos de impulsar una intensa labor de difusión, concienciación y compromiso de todos los agentes sectoriales implicados en el diseño, la planificación y la construcción de nuestro territorio y de sus principales destinatarios: la ciudadanía.

Sarai Blanc - Foro Marítimo Vasco

Impulsado por el incremento de la actividad económica mundial tras la pandemia de Covid-19, el sector marítimo y el de construcción naval obtenían resultados muy positivos en 2021 y comenzaban 2022 con expectativas sólidas de crecimiento. Sin embargo, la guerra en Ucrania, la inflación y el aumento de los costes de producción y operación han marcado el 2022 moderando las expectativas iniciales debido a la incertidumbre generada en los inversores y las dificultades para cerrar contratos en un mercado con tiempos de construcción de hasta dos años. Pese a todo, 2022 ha sido un buen año para la industria marítima vasca, que incrementa su facturación en comparación a 2021. Los astilleros comienzan 2023 con 14 buques en cartera garantizando la carga de trabajo en sus cinco plantas productivas para los próximos dos años y traccionando a la industria auxiliar. El alto nivel de innovación continúa atrayendo a clientes nacionales e internacionales, siendo un 80% de los pedidos para el mercado internacional. La industria auxiliar, ingenierías y fabricantes de equipo consolidan en 2022 su apuesta por el desarrollo de soluciones tecnológicas y diseño innovador para la descarbonización de operaciones marítimas y portuarias, el desarrollo de sistemas de propulsión híbrida (diésel – eléctrica) y el uso de Hidrógeno o Amoniaco, o el desarrollo de soluciones para conectar los buques a la red eléctrica evitando las emisiones durante sus escalas en puerto.

Además, las empresas vascas están apostando fuertemente en el desarrollo de soluciones para la mejora de la eficiencia energética, en tecnología para la navegación autónoma o la robotización y automatización de procesos, entre otros. Los buques entregados por los astilleros vascos en 2022 son un ejemplo de la apuesta por la innovación. El “Edda Brint” de Astilleros Balenciaga es uno de los primeros buques para el sector eólico marino con capacidad para trabajar sin generar emisiones gracias al hidrogeno; el “Bahía de Levante”, entregado en diciembre por Astilleros Murueta, es el primer buque-tanque híbrido destinado al transporte y suministro de combustible construido en Europa; o el buque “Isafold” de Astilleros Zamakona para la pesca pelágica, que incorpora una amplia gama de tecnología innovadora para aumentar la seguridad a bordo y mejorar la eficiencia energética reduciendo la huella medioambiental de sus operaciones.

Sarai Blanc - Foro Marítimo Vasco
Sarai Blanc - Foro Marítimo Vasco

Además, durante 2022 las empresas del sector han realizado fuertes inversiones para ampliar y adaptar sus capacidades en el mercado de la eólica marina con grandes perspectivas de futuro, posicionando a Euskadi como hub tecnológico e industrial, especialmente en lo que respecta a las soluciones flotantes. El sector pesquero vasco ha conseguido consolidar un buen año en 2022 pese a las dificultades derivadas del aumento de los precios del combustible, que impactan en los costes operativos poniendo en compromiso la rentabilidad de sus operaciones. El sector naval mira a 2023 con expectativas de crecimiento, pese a los retos derivados de la inflación, la necesidad de aumentar la inversión en I+D+i y en tecnologías de diseño y producción avanzados, la escasez de mano de obra y la necesidad urgente de atraer y formar profesionales. El incremento de la demanda de nuevos buques y tecnologías de bajas emisiones y consumo energético, la mejora de la conectividad, la eficiencia y la autonomía de buques y otras infraestructuras offshore y portuarias concurren como una gran oportunidad para las empresas del sector marítimo y naval. El Hidrógeno se perfila como una de las áreas de especial relevancia para la I+D del sector, dado que el conocimiento y experiencia del sector naval son clave para el desarrollo de soluciones de generación de Hidrógeno offshore, para su transporte y manipulación y para su utilización como combustible marino.

El sector mira a 2023 con expectativas de crecimiento

En este sentido, se espera que la convocatoria del PERTE Naval, que cerrará a finales de febrero, contribuya a impulsar proyectos de digitalización, de diversificación hacia la eólica marina y hacia la propulsión de bajas emisiones y e inversión en eficiencia energética de empresas vascas. Por otra parte, el sector espera con impaciencia la publicación de los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) y la activación de las subastas de adjudicación este año, con la fortaleza y la capacidad para constituirse como uno de los grandes actores en el desarrollo de los nuevos parques eólicos que se construirán en las costas españolas.

Asier San Millán - Siderex

Partiendo de que el ejercicio 2021 fue un año de recuperación volviendo a cifras pre-COVID donde el aumento de la demanda llegó a alcanzar cifras del 2019, las perspectivas para el ejercicio 2022 eran positivas, pudiéndose consolidar lo vivido en el 2021. La invasión de Rusia a Ucrania hizo que las positivas previsiones desaparecieran. Los impactos directos ocasionados por el conflicto, básicamente en relación a los costes energéticos y a la escasez de materias primas, han definido el devenir del ejercicio 2022.

Este año viene marcado por una incertidumbre generalizada y de difícil predicción
Asier San Millán - Siderex
Asier San Millán - Siderex

A pesar de ello, y con excepciones, si cogemos al conjunto de empresas que definen los diferentes eslabones de la cadena de valor del sector siderúrgico, hasta septiembre no les faltó carga de trabajo. Otro tema serían los márgenes generados. Arrastrados por la ola de finales de 2022 con ralentización de pedidos y solicitud de ofertas, el presente ejercicio viene marcado por una incertidumbre generalizada y de difícil predicción. Sus perspectivas dependerán de factores como la evolución del conflicto bélico, la recuperación de la demanda de nuestros principales sectores cliente, los costes energéticos o la estabilidad de la cadena de suministros entre otros.

Jon Ander Egaña - Basque Food Cluster

En general, 2022 ha sido un año complicado y convulso para las empresas de la cadena de valor de la alimentación, marcado por la incertidumbre, los incrementos de los costes (energéticos, de materias primas, etc.) y los efectos de la guerra en Ucrania. Si bien es cierto que en el balance final se observa un aumento en la facturación, los márgenes de las empresas se han visto muy mermados. Se trata de un problema de rentabilidad, derivado de que han tratado de evitar que las subidas de los costes repercutiesen en el producto final, con el objetivo de no retraer el consumo.

Se espera que el volumen de ventas se estanque o incluso caiga por los altos niveles de inflación
Jon Ander Egaña - Basque Food Cluster
Jon Ander Egaña - Basque Food Cluster

En definitiva, ha sido un ejercicio caracterizado por la reducción de márgenes a nivel general. La inflación está a niveles muy altos, lo que impacta en el bolsillo del consumidor y reduce su poder adquisitivo, por lo que se espera que el volumen de ventas se estanque en 2023, o incluso caiga. La incertidumbre continúa siendo muy alta, lo cual llevará a las empresas a una continua adaptación a la evolución de los patrones y momentos de consumo, y a una planificación a más corto plazo. El reto será mantener los niveles de ventas, siendo el precio un factor determinante, a la vez que defender o tratar de mejorar los márgenes para asegurar la rentabilidad de la empresa. Paralelamente, en el sector hay mucha preocupación por los efectos que pueda tener la entrada en vigor del decreto de Envases y Residuos de Envases, al que las empresas tendrán que adaptarse asumiendo un coste adicional.

Luis F. Ruiz-Minguela - Sife

A pesar de la pandemia, tras el verano de 2020, comenzó una recuperación de pedidos razonable, que continuó durante el primer semestre de 2021, lo que hacía prever una recuperación de las cifras de 2019 en ese ejercicio 2021. Todo se torció con el incremento progresivo de precios de la electricidad, hasta superar 300 euros/MWh. Se une a esto el incremento de los precios del acero y de todos los materiales, en general; y los problemas para conseguir contenedores de transporte marítimo. El último trimestre de 2021 y el primero de 2022 tuvieron una fuerte dedicación a la negociación con los clientes, para conseguir reflejar los incrementos de precios en electricidad, acero, logística... de una forma indexada, que permita mantener los márgenes.

Los desafíos están ligados a la movilidad eléctrica y a la introducción de materiales más ligeros

Los resultados no fueron igual de buenos para todas las forjas. En general se consiguió una revisión de precios, pero dejándose algunos elementos de lado, sin embargo, algún cliente se ha negado a admitir la indexación de los precios, acarreando problemas financieros en las forjas suministradoras. Cuando las cosas parecía que empezaban a estabilizarse, aunque no al nivel anterior de 2019, continuando con la escasez de semiconductores para automoción, que ralentizó enormemente el ensamblado de coches (plazos de hasta un año para entregas a cliente final), se produce la invasión de Ucrania por Rusia. Al principio, se veía como un problema un tanto lejano y es cierto que hasta el segundo trimestre de 2022 no afectó al negocio. Sin embargo, Ucrania es un proveedor de algo, aparentemente sencillo, como las abrazaderas de cables (“cable harness”), además de tierras raras para la fabricación de baterías. Esto provocó el parón de fábricas alemanas que usaban estos proveedores y, por lo tanto, de las cadenas de suministro. La producción global de 2022 para el conjunto del sector de forja ha sido 310.000 toneladas, cerca de las 326.000 toneladas de 2019, antes de la pandemia, y recuperando después de tres años las cifras por encima de las 300.000 toneladas, que se venían alcanzando desde 2015 hasta 2019. El valor de la producción de forja de 2022 fue de 907 millones de euros, cuando el máximo anterior había sido en 2018 con 768 millones, con un incremento de más del 35 por ciento respecto al año anterior.

Este enorme crecimiento de los ingresos se debe al incremento de precios de la energía, de los materiales, de los suministros y de todo, en general, y muestra que se ha podido transferir una gran parte de los costes de los mismos al cliente final. La recuperación está siendo lenta y muy incierta, esto, fuertemente, en el sector de automoción. Otros sectores cliente, como los camiones, las energías, el ferrocarril, la maquinaria en general, el agrícola, o la construcción, mantienen un buen ritmo de crecimiento, aunque su representación no supera el 25 por ciento del total y, si se juntan camiones y vehículos normales, por debajo del 15 por ciento. Las perspectivas de la forja para 2023 son de incertidumbre, lo mismo que lo son en otros sectores industriales.

Luis F. Ruiz-Minguela - Sife
Luis F. Ruiz-Minguela - Sife

Respecto a los sectores cliente, sobre todo en el sector vehículos, que representa casi el 85 por ciento del mercado, esta incertidumbre es casi total. No se ve una salida a corto plazo de algunos de los problemas... y, a esto, hay que sumar la fuerte inflación, por si fuera poco. Los desafíos de la forja están ligados a la movilidad eléctrica y a la introducción de materiales más ligeros, sea para el sector de automoción o no, distintos del acero. Sin dejar de lado, la participación en el proceso de descarbonización. Los fabricantes de automóviles están comenzando a exigir a sus proveedores, que junto con sus productos, proporcionen certificados de la huella de carbono y la forja tiene que estar preparada.

Se puede pensar que la fabricación de piezas de forja no tiene un impacto remarcable en la generación de CO2. Sin embargo, la huella de carbono viene dada por toda la contribución de las etapas anteriores (extracción de mineral de hierro, fabricación de acero desde él, transformación de acero en productos, reciclaje de la chatarra, fabricación de acero a partir de chatarra, laminación y transporte...), de las de forja en sí mismas (calentamiento, forjado en prensa o martillo, enfriamiento, transporte...) y de las etapas posteriores (tratamientos térmicos, embalaje, transporte...). Para avanzar en el desarrollo tecnológico la forja se ha aliado con la fundición y está desarrollando el proyecto Hazitek ‘Deskar30. El cambio del acero a materiales como el aluminio exige conocer cómo este material se comporta, lo que precisa ferroconocimiento tecnológico y aplicación industrial del mismo. Las forjas líderes en el mundo ya han empezado con plantas dedicadas al 100 por ciento a la forja de aluminio. Todos estos problemas, que parecían coyunturales, da la impresión que se van a quedar durante algún tiempo. ¿Cuánto? Buena pregunta, ¿alguna pregunta más?

Pedro Fortea - Mafex

En general, la valoración de los sectores implicados en el clúster en 2022 fue positiva. Por un lado, ya en marzo se confirmaba la recuperación de la movilidad en transporte público en Euskadi con un funcionamiento del servicio del 90%. Por otro lado, con la apuesta de diversos Estados Miembros de la Unión Europea por el ferrocarril y su reflejo en los distintos planes de Recuperación (Ej: Alemania, Italia o Portugal). En el caso de España, con un paquete destinado a movilidad de 13.000 millones de euros, de los cuales 6.200 se destinan a ferrocarril. A modo de ejemplo, y en los primeros 11 meses de 2022, Adif licitó obras por un valor de casi 3.200 millones de euros, y hay importantes licitaciones de material rodante pendientes de adjudicación por parte de Renfe.

Este año presenta muchas oportunidades por la tendencia de inversiones a nivel europeo

Cabe también destacar la apuesta por los sistemas urbanos de metro y tranvía como las extensiones previstas en Bilbao. Ya en otro plano, y a pesar de tratarse de un sector y una industria dinámicos y exigentes, nuestras empresas se han enfrentado en 2022 a la preocupante escalada en los precios de las materias primas, energía y transporte, afectando especialmente a los contratos en vigor. Esperamos que la nueva Ley del Sector Ferroviario, publicada recientemente, consiga dar respuesta parcial a las necesidades de la industria y mitigar en cierta medida el impacto negativo en la competitividad de estos incrementos. Para Mafex, el año 2023 presenta muchas oportunidades para el sector ferroviario debido, principalmente, a la tendencia ya mencionada de inversiones a nivel europeo a cargo de los Fondos de Recuperación y la apuesta de sus Estados Miembros por el modo de transporte más sostenible y eficiente. También cabe señalar EE. UU, Canadá y Australia como mercados prioritarios.

Todo ello, con el propósito de cumplir con el objetivo climático de la Unión Europea en cuanto a la reducción de las emisiones en al menos un 55% de aquí a 2030 apostando por la descarbonización del transporte, la mejora de la movilidad en nuestras ciudades y el aumento de la calidad de vida. La tendencia es huir de modelos de ciudad en los que el 80% del espacio público esté ocupado por vehículos privados que, en la mayoría de los casos, están estacionados. El ferrocarril y el transporte público colectivo se presentan como dos herramientas clave para ello. Además, debemos seguir trabajando en aspectos estratégicos como la digitalización del ferrocarril como modo y de la propia industria, así como en soluciones tecnológicas e innovaciones que, además de permitir un incremento de la capacidad y optimización del transporte, permitan ahorros y eficiencia energética.

Pedro Fortea - Mafex
Pedro Fortea - Mafex

El transporte de mercancías es la asignatura pendiente en nuestro país. Con una cuota de menos del 4% del transporte de mercancías, son necesarias reformas e inversiones que permitan el cambio modal a favor del ferrocarril en convivencia con otros modos de transporte de mercancías, para generar un ecosistema más eficiente a la vez que menos costoso y contaminante. No olvidarnos de las necesidades que tiene el sector y la industria ferroviaria alrededor del talento: atracción, capacitación y retención. Debemos abordar este asunto desde una perspectiva estratégica y de largo plazo, como país como sector y como industria.

Marcial Alzaga - FEAF

Comenzábamos el ejercicio 2022 en un contexto de volatilidad e incertidumbre. A la situación de crisis en algunos sectores industriales por rotura de las cadenas de suministro, fruto de la pandemia, se había unido desde el segundo semestre de 2021 el tremendo crecimiento de los costes energéticos.

Con todo ello, la agresión de Rusia a Ucrania a finales del mes de febrero de 2022 no hizo sino agudizar los problemas, poniendo a prueba a todas las empresas y fundiciones europeas. Junto con un crecimiento, desde entonces exponencial, de los costes del gas natural y de la electricidad, tuvimos que adaptarnos a la dificultad de acopio de muchas materias primas básicas para nosotros: lingote de hierro, aluminio, níquel, ferroaleaciones, cuyos precios se multiplicaron por dos en unas pocas semanas. Y no tuvimos otro remedio que adaptarnos y trabajar intensamente para superar al menos en parte estos complicados obstáculos. Nuestras empresas han finalizado el año con un tremendo esfuerzo.

Este año presenta muchas oportunidades por la tendencia de inversiones a nivel europeo

Los incrementos de costes sufridos en energía, materias primas, materiales, costes laborales y tipos de interés han supuesto que, aunque con muchos sectores clientes haya habido un volumen razonable de trabajo, las verdaderas dificultades hayan consistido en obtener márgenes y rentabilidades de las empresas. Como previsión final para el cierre de 2022 estimamos que la producción total, en toneladas fundidas, para el conjunto total de fundiciones del Clúster habrá crecido un 1,96% en 2022 vs 2021. El nivel de ocupación ha pasado del 70,59% a finales de 2021 a un 75,92% a finales de 2022. La cartera de pedidos media ha pasado de 93 días a finales de 2021 a 101 días de cartera a finales de 2022.

Se ha mantenido el empleo global en el sector durante el ejercicio 2022. En lo que respecta a la situación energética a final de 2022, solamente un 7% de las empresas la consideran una situación normal, un 48% de las empresas la consideran grave y un 45% de las empresas muy grave. Mientras que, en lo que respecta a la situación empresarial global a final de 2022, un 43% de las empresas consideran una situación normal, un 47% grave y un 10% muy grave.

Marcial Alzaga - FEAF
Marcial Alzaga - FEAF

Cara al ejercicio 2023, existe mucha incertidumbre en el clúster de fundición y forja por algunos temas importantes como son: situación geopolítica en Ucrania, evolución de los costes energéticos, de las materias primas, de los costes laborales y de los tipos de interés, así como la desaceleración en muchos países de nuestro entorno. Desde el Clúster y desde todas sus empresas se continuará trabajando intensamente en los campos de talento, I+D, eficiencia energética, prevención de riesgos laborales, sostenibilidad y futura descarbonización en el sector, potenciando muchas de las actuaciones del Clúster de Fundición y de Forja. Seguiremos trabajando para dignificar y fortalecer la labor de la fundición, sector base de la industria y clave en otros sectores industriales de gran relevancia en economías avanzadas.

Inmaculada Ugarteche - UniportBilbao

Nuestro clúster representa al transporte, la logística multimodal y la industria vinculadas principalmente al puerto de Bilbao y, por lo tanto, a tres pilares fundamentales para nuestra economía y para la internacionalización de las empresas. A lo largo de 2022, estos tres ejes que necesitan estabilidad en todos los ámbitos para crecer- han tenido un ejercicio con demasiados vaivenes, afectados por cuestiones geopolíticas, inflacionistas o laborales, desajustes entre la oferta y demanda e, incluso, cambios normativos. Tras superar la crisis derivada de la pandemia, esperábamos un año de recuperación, pero los frentes abiertos han sido muchos y algunos tan inesperados que las empresas asociadas no han podido prepararse adecuadamente para afrontarlos. Entre las cuestiones que más han incidido destacamos el aumento de los costes energéticos que mantiene a algunas industrias paradas y el incremento de las materias primas que ha llevado a la ralentización del comercio exterior.

El convenio de la estiba sitúa al puerto de Bilbao es un lugar destacado

Todo ello ha condicionado las cifras de negocio, aunque no siempre en negativo, puesto que no todos los sectores se han comportado igual. El ejercicio ha traído, no obstante, una nueva demostración de la resiliencia de la comunidad logística de Bilbao, que ha apostado por el futuro manteniendo sus inversiones en infraestructura, maquinaria e, incluso, apostando por nuevos servicios marítimos y nuevos barcos con más capacidad y más sostenibles. En los diez últimos años, nuestras más de 135 empresas asociadas han realizado inversiones, dentro del propio puerto, por un valor superior a los 1.250 millones, de los cuales el 65 por ciento son inversión privada. Más allá de las toneladas movidas, el valor de las mercancías que pasan por las instalaciones portuarias es superior a los 37.100 millones de euros, lo que equivale al 79 por ciento del comercio exterior de la CAPV. Solo en 2022 nuestras empresas han realizado una inversión cercana a los 145 millones de euros.

Estos datos son el reflejo del peso del comercio, vía Bilbao, en la economía y en especial en la vasca. Junto con el mantenimiento de las inversiones, con el esfuerzo que ello conlleva, la gran noticia de 2022 ha sido la firma del convenio de estiba para los próximos seis años. Una noticia muy esperada por el resto de los agentes del sector que han acompañado y ayudado a importadores y exportadores en toda clase de circunstancias. Como ya lo hicimos a mediados de 2022, pero ahora con más motivo, incidiremos en mostrar las ventajas competitivas del puerto de Bilbao y sus empresas, centrándonos en el servicio al cliente que es prioritario para toda la comunidad logística. Pese a que asistimos, una vez más, a un año lleno de incertidumbres y creemos que en general con crecimientos muy bajos, la firma del convenio de la estiba sitúa al puerto de Bilbao en un lugar destacado para trabajar en la promoción colaborativa y recuperar el tráfico perdido y atraer nuevos clientes. Este es un proyecto prioritario para toda la comunidad logística y para Uniport.

Inmaculada Ugarteche - UniportBilbao
Inmaculada Ugarteche - UniportBilbao

Otro reto que se mantiene es el de preservar y, a poder ser, incrementar el nivel de empleo, que está de nuevo condicionado por la incertidumbre reinante, además de hacer frente a la renovación de profesionales. Por otro lado, 2023 será de nuevo un año en el que el sector deberá estar pendiente de la evolución de los fletes, las tensiones en las cadenas de suministro, la competencia desleal como consecuencia de programas públicos, los nuevos peajes anunciados que incidirán en la competitividad de la industria y la excesiva burocracia y densa normativa que continuamente está apareciendo. Entre esta normativa se encuentra toda la relativa al desempeño ambiental, que está ya llegando y llegará para el sector a lo largo de los próximos meses, comenzando con la obligación para el transporte marítimo de calcular el índice de eficiencia energética de los buques existentes (EEXI) y el cálculo de su indicador de intensidad de carbono (CII) operacional anual y de su calificación ambiental conforme un buque patrón tipo. De no alcanzar una buena posición, el buque deberá tener un plan de medidas correctoras.

Todo ello supondrá costes administrativos y operativos que se dejarán ver en las cadenas logísticas internacionales. Además, conforme a la normativa UE, el transporte marítimo entrará en el mercado de derechos de emisión (RDCE) con similares consecuencias a las comentadas en 24 meses, una vez retrasada su entrada el pasado mes de diciembre. 2023 será, por tanto, un año donde la eficiencia energética, la sostenibilidad y los retos medio ambientales adquirirán más presencia en el sector, que deberá continuar dando respuesta a los cada vez más exigentes, requisitos del mercado internacional.

José Ignacio Hormaeche - Clúster de Energía

A pesar del contexto incierto y de los altos precios del gas natural ocasionados por la guerra en Ucrania, y a falta de datos precisos de los cierres y balances de las empresas, se estima que el sector energético vasco ha experimentado en 2022 crecimientos en su facturación y en su certera de pedidos prácticamente en todas las cadenas de valor y subsectores con actividad relevante por parte del tejido empresarial de Euskadi. Sin embargo los márgenes han evolucionado a la baja prácticamente en todos los segmentos de actividad, debido a las dificultades operativas a distintos niveles: elevados costes de las materias primas y de la energía, escasez de componentes electrónicos, excesivos plazos e incertidumbres en transportes y logística... El sector energético vasco espera mantener su evolución positiva en 2023, en base a la tendencia positiva a medio y largo plazo que marcan la transición energética y el proceso de descarbonización de la industria, mientras se van gestionando y atenuando los altos costes y las incertidumbres coyunturales antes mencionadas. Esta mejora va a seguir ofreciendo oportunidades a un gran número de empresas de las distintas cadenas de valor.

José Ignacio Hormaeche - Clúster de Energía
José Ignacio Hormaeche - Clúster de Energía

Así, las empresas suministradoras de equipos y sistemas para redes eléctricas deben mantener su crecimiento, en base a la importante demanda de electrificación de consumos y aplicaciones, y siempre que la regulación reconozca y retribuya adecuadamente estas inversiones, especialmente en los productos y servicios digitales para la red. Los fabricantes de componentes para aerogeneradores y parques eólicos prevén un ejercicio más inestable y de menor crecimiento, mientras desarrollan soluciones innovadoras para los nuevos modelos de mayor potencia, de los que se espera un importante despliegue (especialmente para el segmento offshore) en los años siguientes. Todo ello mientras los OEMs europeos reclaman la agilización de la tramitación de parques eólicos y cambios sustanciales en los procesos de subastas, para volver a los beneficios empresariales.

El sector energético vasco espera mantener su evolución positiva en 2023

También las instalaciones de energía solar fotovoltaica mantendrán el crecimiento, de la mano en gran medida de las instalaciones de autoconsumo y de las comunidades energéticas. Y la recuperación de las inversiones en el sector Oil&Gas, a nivel global, apunta a un ejercicio 2023 positivo para las ingenierías y empresas fabricantes de equipos y soluciones para este tipo de instalaciones.

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